Es el primero de los trabajos que
realicé como productor para siesta records; mientras lo escucho
para escribir éstas líneas me doy cuenta de lo único
que es cada disco. Este es ingenuo y sensual, con tintes brasucas, como
a mi me gusta.
En un principio no entendía lo que mi jefe en la producción
de todos estos discos Mateo Guiscafré quería. Ahora con
la perspectiva de algunos añitos trabajando, dudo un poco de
haberlo conseguido. Eché mano de todos mis recuerdos incluso
del tiempo en que aún no era músico como por ejemplo el
internado de mi infancia donde se escuchaba la banda sonora de Anonimo
Veneziano, discos de los Monkees, Beatles, Mina... cosas cuyo único
nexo eran los años sesenta. Y tambien agregué cosas que
aprendí despues, como la bossa nova. El resultado es muy evocador:
el disco tiene momentos muy entrañables. Seguramente probaron
conmigo para éste experimento; mas tarde empezarían a
meterme en producciones con estilos diferentes a los que yo conocía
y ahí fue donde tuve que echar mano de recursos casi mágicos,
pero esa es la historia de los discos que vinieron luego.
Es posible que haya cosas en Sol
y Sombra difíciles de recuperar, tales como mi inocencia (como
productor, no seais mal pensados), el aire operístico de Silvina
Arroyo, la preciosa voz de Beatrice Binotti, mi amado Roland VS 1680...
pero otras prevalecen: Ana Laan encarnando a Rita Calypso, Santi Puente,
Zielinski, Corchete, Jaime Muela, Belén Estrada...
Mi mayor satisfacción con este disco fue en Cisternino (Italia);
entré en una libreria y el disco estaba sonando. Sé que
éstos trabajos tienen su mejor aceptación en paises lejanos
y eso me hace soñar despierto.
conversazione.mp3