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Podeis
escucharla pinchando sobre la foto
Esta Epiphone Casino serie Elite
es una de las mejores guitarras que he tenido. Pastillas P 90
Gibson y una excelente construccion. A pesar de que le tuve que
cambiar el selector no hizo mas que darme satisfacciones. Pero
la vida es dura y la tuve que vender por motivos que no voy a
explicar aqui.
Gran instrumento para Pop (sonido
Beatles garantizado), y Jazz (un poco a lo Grant Green). Con la
distorsión es muy brava y reacciona muy bien con los pedales.
Afortunadamente
su actual dueño es mi amigo Jorge Drexler y al menos la
Casino esta tocando en los mejores teatros de todo el mundo. |
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Heritage 555. Inigualable en muchos
aspectos, bella como pocas, régia y potente. Construccion
clasica y acabados impresionantes.
Hubiera sido mi actual guitarra si
el ancho del diapasón no me hubiera obsesionado en exceso
porque las cuerdas estaban un milímetro mas separadas
(de la primera a la sexta...) que en las Gibson. Si, amigos, esta
es la naturaleza de muchos músicos; bueno, en concreto
la mia.
Lujo por todas partes y gran nivel.
Quizá la guitarra mas hermosa que he tenido en mis manos.
Belleza pura.
Sonaba muy, muy bien y fui tonto
al venderla: esta marca es muy especial.
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Bueno: otro de mis sueños. Gibson SG ´61
Reissue. Alla por el año 70 me dejaron una muy parecida
(con Bigsby) y la use para tocar Jazz en un local que existia
por aquel entonces en Madrid (Balboa Jazz). El soniquete dulce
de su pastilla de graves se adaptaba perfectamente a esa musica
y se me quedo grabado en el alma.
Esta SG moderna aunque muy brillante, tocaba Jazz
muy bien y también rock. Mantenía las notas y su
sonido era sencillamente brutal. Mas sensible que la Les Paul,
el acceso a las notas mas agudas era total y ese es su gran argumento
para los músicos que quieren tocar muy por arriba. Pesaba como una Stratocaster
americana , lo que es aceptable. El único pero que pude
ponerle es la posición del músico respecto al instrumento:
Todo te queda demasiado a la izquierda; cuando tocas las notas
mas altas es un lujo y te sobra mucísimo espacio, pero
al tocar los primeros trastes parece como si tu mano izquierda
se tuviera que ir al quinto pino. No es muy natural ese aspecto
del diseño. Y la mía debido a la densidad de la
caoba no cabeceaba demasiado, pero en otras unidades puedes estar
subiendo el mástli con la mano izquierda casi contínuamente.
Buen instrumento, gran sonido y gratos recuerdos.

Asterix pegandome por desacerme de tantas bellezas |
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Tuve una. Epiphone J 45 Elite.
Venía de Japón y me encantaba. Una Jumbo de escala corta.
Fuimos muy felices los dos... pero no la abarcaba bien con mis brazos de escala corta y me cansaba. Estupenda guitarra como toda la serie Elite de Epiphone. Creo que las hacían en la fábrica de Tenada.
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Y bueno... esta no es mía .
Pero la estuve tocando porque un amigo la trajo a mi estudio
y me encanta: menudo pedazo de guitarraco. Si alguno de vosotros
siente un repentino ataque de amor hacia mí y desea de
una manera compulsiva hacerme feliz a toda costa ya sabe lo
que tiene que hacer: regalarme una Gibson Les Paul Custom.
...¡Ah! Es bueno soñar de vez en
cuando.
Su sonido es denso y su ¨sustain¨ asusta.
Es una guitarra que enamora. A pesar de todo tengo que decir
que mi SG no desmerecía en absoluto y que la Les tiene
el problema del peso: al rato de estar con ella empecé
a sentir las caderas primero, luego las rodillas y después
los pies que parecían querer visitar al vecino de abajo
atravesando el suelo. Para preparar una actuación de dos horas o mas
con ella colgada es preciso acudir al gimnasio tres veces
por semana durante un tiempo muy largo para prepararse adecuadamente.
Pero es tan bella... |
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Y luego tuve esta, y mas tarde la que veis mas abajo. Algunos dicen que estoy mal...
otros que padezco una psicopatía muy severa, y no
existe, salvo Toni Miró, persona que yo conozca que
no considere que he llegado demasiado lejos con mi manía
por las guitarras.
No niego que así sea; pero si existe
un señor que cambia a menudo de automóvil
o que tiene una colección de trescientas camisas
todos le consideran cuerdo total. Yo opino que la búsqueda
del equilibrio con el instrumento es algo inevitable para
un músico. Aunque es verdad que desde que estoy con
la guitarra eléctrica las cosas se me disparan mucho
mas.
La Heritage H 535 de una manera natural suena a Jazz
con la pastilla de graves y puede saturar hasta cruelmente
pero no se acopla.Básicamente es como la H 555 que
tanto eché de menos pero con menos lujos: el diapasón
es palosanto en lugar de ébano, no hay ¨bindigs¨(ribetes
diría yo) en el borde de la pala y los marcadores
son redondelicos en lugar de figuras con forma de triángulos.
En definitiva es una guitarra obrera que ofrece confort
y hasta cierto lujo al músico pero con sobriedad.
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Y esta fue mi anteanteanteantepenúltima adquisición:
una Paulita con P90s hechas por Jason Lollar. Heritage H
150 Goldtop. Una guitarra estupenda, perfecta para cualquier estilo. De pie se toca bien aunque, como todas las Les Paul tiene un acceso algo duro a las notas mas agudas. |
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Maravillosa guitarra aunque me aplanaba con sus 4,200 Kg. En la foto podéis ver el efecto que causa su peso sobre mi... |
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Asi que como no se para de rodar en la búsqueda de la guitarra perfecta, la cambié por esta maravilla. Pesaba 2,800 Kg. llevaba las mismas pastillas Jason Lollar, hecha de maderas de una pieza, o sea, macizas (no laminadas), y tenía ese sonido de las grabaciones de Grant Green y Wes Montgomery (de este las primeras grabaciones) de una manera natural. Mantenía las notas aceptablemente bien y hasta te regalaba con un buen sonido acústico. Una gran dama del Jazz...
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Era una Heritage H525. Una de las últimas que construyeron los de Kalamazoo antes del parón.
También a esta guitarra le puse los clavijeros anibloqueo Sperzel. Creo que las cuerdas se separan demasiado en la cabeza y eso no viene muy bien para mantener la afinación. Ojo: los antibloqueo no solucionan totalmente el problema. El mal está en el diseño de la gran cabeza con las cuerdas separadísimas de abertura. |
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Y esta cosa que me hace explotar de felicidad nada mas cogerla es la Gibson ES 175 de mi compañero y amigo René Bernedo, guitarrista de Jazz y poeta.
Es un bicharraco imponente (me refiero a la guitarra, no a René) que te invita con su tacto y su sonido a poner acordes y a tocar solos o lo que sea. Impresionante. Esta guitarra tiene mucho swing en sí misma. Las cuerdas que le ha puesto René (entorchado plano y cierto calibre) no son de lo que mas feliz me hace: pero el instrumento las aguanta muy bien y con su acción plana te facilita mucho las cosas.
A ver si algun fan millonario me ragala una Gibson ES 175... o una L4 |
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En su día me arrepentí de vender la Goldtop con las P90s. Realmente me gustan las Les Paul. Así que después tuve esta H-157 (Les Paul Custom) con pastillas Seymour Duncan SH 1 (59 Classic) y pesa mas que la Goldtop (4,400 Kg.) pero era una guitarra estupenda. Ergonómicamente se adaptaba bien a mi cuerpo (ya sabeis que no soy ningun gigante) y me encantaba su sonido.
Resulta chocante que algunas notas cerdeasen. Nada grave ya que la pasé por el luthier Juan Brieva; pero para alguien que no tenga un maestro luthier a mano esto puede ser un inconveniente grave.
¡Oh insana naturaleza la del guitarrista que siempre anda quisquilloso encontrando defectos a su material...!
Esta Les Paul era ciertamante maravillosa; pero el peso me ha aplastado (y ya es la segunda vez que me ocurre con una Les Paul) . Y como era mi guitarra mas rockera en muchas ocasiones tenía que tocarla de pie. La vendí: lo siento. |
El caso es que teniendo en cuenta que a pesar de el cambio de longitud de escala, una de las guitarras a las que mas eché de menos fue sin duda aquella Strato americana; decidí dar el paso y fui a Madrid Musical donde probé una Strato americana, una Gibson SG, y dos strats American Deluxe, una con diapason de arce y otra de palorosa. Me encerré toda una mañana en una cabina con un ampli Fender Deluxe Reverb (lo quiero) y de todas, la que mas me gustó fue sin duda esta. Es una American Deluxe con el cuerpo de fresno (ash para los anglófonos) y diapasón de palorosa.
Resultan impresionantes la versatilidad, la estabilidad en la afinación, el gran sonido, el sustain, la acción de la palanca y el lujo sencillo y práctico (afinadores con bloqueo, straploks...). Se adapta a uno como un guante . Me pareció sensacional.
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Pero decidí volver a la escala corta y a las pastiillas dobles.. Acabé vendiendola para costear en parte lo que veréis al final: La ES 335 |
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Y esta acústica Gibson que tengo ahora pertenece a un periodo en que la marca compró la factoría Garrison en Canadá. No es el típico modelo Gibson pero es un instrumento con un sonido muy bello. Materiales como aros y tapa de palosanto macizo, tapa de pino, mástil de caoba, diapasón y puente de ébano mas una buena construcción hacen que este sea un gran instrumento.
A la hora de grabar con una pareja de micros de condensador tipo purito da un resultado apoteósico: claridad, timbre muy bello, sustain resonante y vivo. Cuando escuchas lo grabado la amas mas y mas.
La compré de segunda mano jugandomelo todo en un foro de guitarristas y me encontré con la desagradable sorpresa de que tenía el cuello reparado en la unión de cabeza y mástil: eso ttan típico de Gibson. Primero me disgusté pero Juan Brieva me dijo que estaba muy bien reparada y le pareció una gran guitarra. Me ayudó a creer en ella y ahora me doy cuenta de que hice una gran compra a pesar de no haber sido advertido de la rotura.
Lleva instalada por mi citado luthier la pastilla Fishman Rare Earth humbucking que tenía mi anterior acústica y a pesar de que me he vuelto a pasar a la escala corta entre otras cosas porque soy mas bien pequeñito, esta canadiense rubia y deliciosa me tiene totalmente conquistado a pesar de su escala de 25,5.
Y es que cuando la tienes encima resulta muy manejable e incluso de pie es cómoda y poco voluminosa. |
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Esto es una maravilla: Gibson ES 335. semihueca, suena a Jazz y a Blues, a Pop y a Rock; puedes tocar Bossa o lo que quieras. Intima y maravillosa. Terriblemente atractiva.
Tiene un sonido denso y poderoso pero no sobresaturado. Pastillas 57´Classic: en mi opinión las mejores humbuckers.
La tengo desde el 3 de Octubre de 2011 ; creo que este es el año en que ha sido construida y me encandila con su sonido, su belleza y su magnífica hechura.
Y eso que el acabado nitrocelulosa me pone a veces nervioso porque me paso media vida limpiando el cuello y el cuerpo con una bayeta; pero ojo: no es óbice para que piense que esta es la mejor que he tenido nunca. Parece un guante, te transmite que en el fondo es una guitarra obrera que hará lo que le pidas.
La pastilla de agudos te da un soniquete cortante y conocido: muy utilizable. También es muy familiar el sonido de la pastilla del mastil: es el sonido del Jazz; pero ambas se convierten en otra cosa según tu pulsación y cuando saturan lo hacen de una manera pasmosamente
musical.
P.D. Ya la he estrenado en directo y me reafirmo: es el mejor sonido que he tenido nunca. Y cuando estás tocando parece decirter: ¿que hacemos, jefe? Mmmm... la amo.
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(...)
También espero que Asterix se apiade de mí y me comprenda. Actualmente tengo en activo la acústica Gibson canadiense con Fishman Rare Earth, la Juan Alvarez de palosanto con su sistema L.R. Baggs y la Gibson ES 335. Un poco de síntesis al final es lo que toca. Me gustaría tener muchas mas; pero son celosas y ya me cuesta poner paz entre ellas. Además no tienen motivos para quejarse de no ser la única porque a cada una le doy su ocupación, la mantengo muy cuidada y a veces incluso la mejoro con mis cosas.
Lo malo es que cuando quiero estudiar, cosa que ocurre todos los dias, me pongo nervioso porque no se cual de ellas elegir. |
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